La Becaria en el metro
16 Dec de 2011
La pasada semana la pasé aireándome por Madrid, y lo cierto es que no acerté ni con la previsión del tiempo (se ve que aún tengo que practicar más las interpretaciones meteorológicas) ni con los atuendos introducidos en la maleta.
Pero bueno, al final tampoco fue tan mal, las piernas suelo llevarlas siempre calientes, el problema está al utilizar el Metro en las zonas más concurridas, que siempre hay algún roce indeseado. Nada que una mala mirada no pueda solucionar…
Lo que sà me da morbo es exhibirme de manera light, como quien no quiera la cosa… Por ejemplo, ir caminando tranquilamente y rascar la pierna un poco por encima del corto de la falda. Sé que eso llama la atención a la horda de personas que suele ir detrás de ti en el andén de Metro, e incluso algún hombre que va por delante se percata y hace como que mira una mosca en el aire un poco anonadado.
Es que cuando rasca, hay que buscar el calor de dónde sea, y a mà me sube la temperatura de estas maneras… Me da igual lo que piensen, con tal de pasármelo bien rompiendo algún termómetro

